REFLEXION DE HERMES
N. SOBRE DIOS CREADOR HACIA EL SER
HUMANO
El que se vea la vida de una u otra manera, no nos exime de la voluntad
divina (DIOS).allí radica la importancia de encontrar una sinergia entre nuestro cuerpo, mente, alma
y espíritu que son creación del altísimo. En él está la abundancia de fe, esperanza
y caridad de las cuales se encuentra habida la humanidad.
El humano rara vez sabe entender la voluntad del divino creador quien ha
otorgado abundancia de dones y ha seguido guiando a los seres al bien, no
obstante de los antivalores que constantemente están apareciendo y que van en detrimento de la misma especie, única con raciocinio
y capacidad de trasformar su hábitat de manera congruente y armónica con el
creador y todo poderoso.
Hay en cada ser un toque de luz del creador y cada uno nace con el libro
albedrío de orientar su vida hacia donde prefiera y/o conservar un equilibrio
mediante la oración constante y el ejercicio de lo que su alma le indique como
bueno. Solo se trata de vivir con paz para sí y proporcionar el bien a quienes
más podamos hacerlo.
las ayuda no son solo de carácter material: la orientación, el afecto,
la comprensión , el escuchar con atención y el Estar presto al servicio hacen
del humano una especie perfecta como es la voluntad del ser superior que
encuentra en la naturaleza la manera más sencilla y clara de hablarle a su hijo
humano.
La disponibilidad física de servir con alegría y cuyo nombre es
voluntad, nace del ánimo del espíritu y de ver a todos, incluso a si misma manera, partiendo de que todos somos seres
con necesidades, carencias emociones insatisfechas y otras cosas inherentes al
ser humano, muchas de las cuales son increadas por el medio social dentro del
cual nace y se desarrolla.
Si escuchamos nuestro corazón con templanza podremos guiar la vida al
servicio del otro, que en últimas es el bien común según la ley de causa y efecto.
La solidaridad de especie es un don del altísimo y nos lleva a disfrutar
más de la especie humana.
Hermes Cuero
07 de Abril de 2.014
REFLEXIÓN
Es necesario solamente un poco de sentido común, para enterarse que los
excesos son nocivos en cualquier aspecto. La vida del ser humano y su
desarrollo, es sostenible en la medida que durante su existencia realice
prácticas sanas y adecuadas, tales como estudiar, trabajar, recrearse y ejercitarse
física y mentalmente, lo que es equivalente a llevar una vida servicial,
productiva y fructífera, para dejar un
legado a su medio y a la posteridad.
Lo anterior es diferente a la fama o al "brillo “social que tratan
de mostrar los medios publicitarios, guiando a la masa y refiriéndose a lugares
tales como: gimnasios reconocidos, Bibliotecas renombradas o espacios donde
tratan de ir personas de élites prestantes, para conformar sociedades que en realidad
ofrecen poco apoyo al ser humano en lo personal.
La paz interior conlleva a trasmitir a la paz exterior, no se puede
buscar la paz de un equipo, comunidad o sociedad, sí quien lo intenta no lo ha
logrado en sí mismo o tan siquiera le conoce.
Pienso que el primer paso para lograr la paz es resolver nuestros
conflictos internos y el segundo es despertar en sí mismos la paz y así llevar un poco de esa
tranquilidad a quienes nos rodean.
Debemos encontrar las fallas que nos han marcado desde la infancia y que
muy probablemente nos han hecho cometer errores en la edad adulta, considero que en todos hay alguna falencia, recordemos
que nadie es perfecto y que solo existe el camino hacia la perfección, nunca la
perfección total, la felicidad casi en plenitud se compone de momentos: es decir,
si es mayor la cantidad de momentos gratos que la de momentos poco agradables
podremos decir que nuestra vida ha sido,
en términos generales, grata.
Si no se ha llevado o lleva una vida agradable, es nuestro deber
personal, tratar de llevar una vida tranquila.
Dicha tranquilidad, y los momentos agradables se consiguen llevando en
nuestro interior pensamientos y cosas similares, es decir
Bendición a todo, poca critica, positivismo, aporte constructivo;
Independiente de donde te encuentres, o la sensación que experimentes al
ingresar o permanecer en determinado sitio, tu puedes, indudablemente, aportar
algo para que ese momento o lugar sean mejor y/o más agradable. Envía mental y
concienzudamente a lo que miran tus ojos y tocan tus manos, buena energía corrige constantemente la crítica sin
conocimiento de causa que puedan invadir tu mente haciendo, simultáneamente que
esa luz resplandeciente que está oculta en cada corazón brille e ilumine el
espacio que habitas. Recuerda que donde te encuentres, independiente del tiempo que permanezcas, es
tu hogar y de ti depende si este es agradable o desagradable, sano o poco sano.
Tienes un potencial, generalmente desconocido, quizás porque no te lo
cultivaste o porque, sencillamente, el espacio de dicho potencial se ha ido
ocupando con ideas infundadas por un medio social que quiere proveerte con una
felicidad que solo existe en tu interior.
Ese potencial no solo te permitirá cambiar positiva mente y poco a poco
tu vida, sino que también hará que seas parte del cambio positivo y maravilloso
que necesita nuestro mundo actual.
Por ello es indispensable y es responsabilidad tuya descubrirlo y
aplicarlo para hacer mejor tu paso por la vida, a la cual le debes tu aporte.
La libertad y la felicidad, para mi concepto, solo existen
interiormente, y resulta utópico si la buscamos con ahínco en nuestro exterior
y en la materia. Es necesario liberar nuestro espíritu al máximo posible, para
que esta libertad espiritual nos lleve a conocer la anhelada felicidad. Las
avideces inherentes al ser humano, le hacen insaciable.
Dice el canta -autor y escritor, Facundo Cabral: Tú espíritu es como agua dentro
de una botella en medio del océano, piensa en que se convertiría si se rompe la
botella.
Un ser feliz es aquel que disfruta, en el buen sentido de la palabra, de
cada momento y lo vive plenamente como parte de su experiencia humana, sin
guardarlo para frustraciones futuras.
Estoy seguro que siendo agradecidos por todo lo que nos da y nos pasa en
la vida, nos convertimos en personas satisfechas, porque en últimas somos
artífices de ella, así que no debemos lamentarnos por lo que indiscutible mente,
hemos construido.
Si nos quejamos, no solo nos ahogamos en lamentos atrayendo con ello más
sentimientos incómodos si no que hacemos infelices a quienes están a nuestro alrededor.
Busquemos la felicidad de nuestros congéneres y por causa y efecto esta,
indudablemente, llegará a nosotros. Recuerda que uno de los misterios de la
vida es que somos un tejido humano del cual cada partícula individual
forma parte de un todo y ese todo es
responsabilidad de cada uno.
QUE ES LA LASTIMA?
La lastima es un sentimiento ruin que
limita, encadena y no deja progresar a quien se le tiene.
Quien compadece sin empezar a ayudar al
compadecido, da la impresión de disfrutar de ese sentimiento.
A diferencia del amor y el ánimo de ayudar,
el pesar es un sentimiento que desayuda y rebaja al subestimado.
La subestimación no coopera ni
enaltece al ser humano en ningún rubro, por el contrario, incentiva al
individuo a auto compadecerse.
Es un sentimiento suave que mata
lentamente con ayudas y con breves soluciones pocas veces sostenibles a futuro.
A mi manera de ver: “LA LASTIMA ES UN
PECADO
QUE NO TE
ENSEÑA A PESCAR
TAN SOLO
TE DA UN PESCADO”
Hermes N Cuero E.
02 abril de 2.014